Categorías
Literatura

Voy para los 93

Por Delmira Ruth Melgarejo Aguilera

……Hoiga mami ayúdeme con estos ajos para la cazuela….y no olvide guardar las pelusas en la cartera de su pintora, mire que el ajo atrae la plata. Ella de 92 años del sillón acompaña con su tejido que poco avanza al olvidar la cuenta o no recordar el punto. Pero lee la Biblia sin lentes y de ello se jacta por que nosotras sin lente no logramos ver. Salir a caminar a su lento paso no se ha podido, ya por la lluvia o por el miedo que se prendió de ella…
….puede saltar un bicho en los zapatos y podría contagiar…. hay dias que enmudece su voz, ojos cristal se niegan llorar, la pena cae y abrazándose a su mascota canta.

Se turba el corazón de miedo.
Que mi mente no agrande ni ocupe espacio, mañana otro día será.

Dejó de llover, las sombras cubren la tarde, baja la temperatura y despues de 3 semanas de aburrida cuarentena las cosas no cambian, se rompe la esperanza.
Por la radio escuchamos que aumentó el número de infectados, la gente no entiende al no cuidarse el virus vive en porfiados que no acatan reglas. Que desánimo seguir discutiendo con burros.
Los ruidos de la noche son uno que otro vehículo, ladridos y grillos que cantan sin cesar.
Mi mami cuenta que nunca se había visto un virus tan agresivo, de no poder salir libremente. Ella cree que son bichitos volátiles que están agazapados fuera de casa.
Se le explica y asume entender pero luego olvida. Ella a veces lenta en pensar haciendo parecer que está chocha, en otras es tan lúcida que da gusto escuchar sus cuecas de cuando niña o cuando trabajaba junto a su papá en el campo.
Vuelve todos los días al ayer, parece que quiere acunarse volviendo junto a sus padres.
Las noticias no le hacen bien y volvemos a las telenovelas donde ve que la protagonista debe estar muerta por lo vieja de la novela. Aclaro que es el hijo, o que es novio de la hija de la vecina. No es fácil seguir alguna película y evitar risas de las nietas cuando ella revela lo sucedido a su antojo. Es divertido cuando habla con una de sus hermanas tan sorda como ella, debo reprimir mis carcajadas para no herir su sentimiento.
En la tarde cuando la claridad se va en ella vienen sus ahogo cambiando su semblante.
Cada día está mas lenta que debo ayudar a poner el chal para salir a caminar dos cuadras dentro de la población.
Cuando llueve se levanta del sillón y sus ojos aguados se pierden tras la ventana,
¿hasta donde viajas con la mirada?
Su bebe perruno le saca cánticos de cuna distrayéndola en el momento.
Pegadita a la radio se entera de posible cuarentena y agrega:

Dios nos libre de otra cuarentena y los jóvenes si no van a la escuela se hacen los choros saliendo a la calle sin ser necesario, por culpa de ineptos llegara el día que no se pueda salir de casa

Otra tarde desafía con adivinanzas y dichos mientras sus dedos bailan con el crochet en el mantel para Yrene.

……..Ten cuidado de pisar cuando van subiendo por que al bajar te pueden pisar.

………A pan duro dientes duros.

……..Mientras menos sé menos respuesta daré.

Mi sobrina anota los dichos agregando al listado de 2 años, va recopilando bocablos de ayeres.
De nuevo no quiso levantarse.
El teléfono no deja de sonar preocupados por mi madre, no se levanta hace 3 días. Los nietos por wasap preguntan por ella dando ánimos y le mandan cariños.
Hoy al medio día mi hija llama (vive a 1 hora en auto) y le doy las malas nuevas,
si puedes viaja para despedirte de tu abueli, ya tus primos están donde tu tía, ven hija yo también te necesito
Y al otro lado de la línea logro escuchar el silencio de mi hija que quiere a su abueli…. le paso el teléfono y escucho: hola mamita, como está?
La abuela se alegra y sonríe…. hola Palomita cómo esta mi niña?
Bien bien, estoy preocupada por Ud. Voy a ir a verla para salir a caminar por la playa y comer helado…. ya hija venga no mas ya me tenía aburrida la cama, me duele hasta el espinazo…. venga venga acá la esperamos.
Sorprendida le alcanzo las pantuflas y pongo la bata y ella se levantó cantando cuecas del ayer.

26 respuestas a «Voy para los 93»

Fue un gusto escribir la historia sobre mi mami, se pasa bien cuidando de ella, su salud de roble permite dialogar fácil. La gente que comió pao de harina por pan cuando niña no se enferman por tonteras. Y así es. Dios nos de salud a nosotras para seguir acompañando.

Dios bendiga mucho a sra Delina y vamos por más de 93″ es un regalo de Dios poder disfrutar de su madre, es el amor más noble que un hijo puede tener.
Felicitaciones Delmira por ese hermoso homenaje, ella se merece todos los honotes.

Ante tanta sabiduría, no queda más que regocijarse y admirar tan bella Mujer amada por todos. Se extraña tanto que si pudiera volaría al instante.
Bendita esa mujer que por hijas tiene solo ángeles y prolijas escritoras como la autora de este bello cuento

Hermoso! Me recuerda a mi tío abuelo Marco, el caco como llamaba mi hija Catalina cuando era pequeña y quién ya de más años, nos decía a todos en la familia que ella era la preferida del tío Marco. Hago alusión a esto porque en sus últimos meses de vida, si bien todos nos volcamos a estar tiempo completo con él, habían voces y compañía que eran como una cuerda que lo traían desde sus profundos cortos lapsus de oscuridad o dolor producto del cáncer gástrico que lo aquejó.
Su rostro se encendía de alegría cuando veía llegar a mi abueli su hermana, a mi 🥰, y a todo el mundo que llegaba a verlo le mostraba un dibujo que Catalina su preferida le había enviado.
Las personas, las familias, podemos amarnos, cuidarnos y atendernos, pero es inevitable la conexión única que logramos con ciertos integrantes de esta. Esas personitas tienen la suerte de reactivarnos sea cuál sea nuestro estado.
Su hija me recordó eso, que lo aproveche y disfrute ese poder de alegrar y entusiasmar de la vida nuevamente, cada vez que pueda a su abueli.
Cariños y gracias por sus relato, que nos ha hecho recordar y asimilar más de alguna historia personal !!!

Felicitaciones!! Un hermoso relato de tu querida mamá. Hoy vivimos otros tiempos, me quedo con la magia del campo que tanto recuerda tu mami. Muchas felicidades con mucho cariño a todos quienes comparten con ella. Bendiciones…

Bello Relato, felicidades!!!
Me recuerda a mi abuelita, que a sus 97 años, aún teje y lee la biblia …
Exito Voy pora los 93!!!

No sé si es efecto de la pandemia, o de la naturalidad de la escritora, o de (re)conocer en la protagonista una parte de nuestra historia, o que tal vez el tiempo pasa por todos nosotros a una velocidad que, muchas veces, nos sorprende… pero leer esto emociona hasta las lágrimas. Lleno de amor y dedicación. Gracias por compartirlo.

Hermoso hermana.
Que te cuente cuando iba al colegio con nieve y que en verano después de la escuela pasaba a ayudar a su papá en la cosecha. O la experiencia del terremoto del 60. Nuestra señora tiene mucho que contar.
Gracias.

Hermoso relato, muchas gracias por compartir sus escritos, se me apretó el corazón al leer que estaba decaída.
Le dejó un abrazito y otro para su mami, la recuerdo con mucho cariño

Relato en el cual se describe como la vida del ser amado pasa a través del tiempo en forma calmada y sencilla ,esperando que cada día vuelva a salir el sol desde el interior, expresado desde los ojos lleno de emociones, sin prisa de quien los años a hecho que volvamos a recordar quien fue, es y será la existencia del ser humano.
Hermoso relato que nos hace reflexionar sobre la vida, el amor , y los sentimientos que hace valorar cada segundo que tenemos en este mundo.
Felicitaciones por describir tan claramente el paso de la vida a través de la experiencia y los ojos de su mamita. Bello.

Hermosos momentos compartidos de un patrimonio vivo que se va plasmando en letrqu, para trnsformarlos en relatos que nos llevan a nuestra infancia con abuel@s cuidas@s con cariño y ternura agradeciendo todo el bien que nos han entregado y heredado.
Un gran abrazo a tu madre

Lindo tu relato.Grafica en gran parte el sentir ,de esta señora,que quiere quedar,de semilla,como le digo yo.A pesar,que ya no quería salir mucho,está claro,que esto de la pandemia, le afecta.Ojalá,q esta preocupación, no le quite las ganas,de inspirarse,en sus recuerdos e historias y que las siga compartiendo .Así sabremos,que aún, está con nosotros

Amiga de mi corazon que alegria me da y leer tan bella experiencia que te quedan talladas en el alma y se funde en tus pensamientos como el oro. Cuan valiososo es recuperar cada momento de nuestros amados. Y lo mas bello que lo puedas compartir. Y que el mundo entero conozca tus raices y hoy como parte de aquella araucaria fuerte eres tu. Un abrazo felicidades.

Te felicito hermana, por tan noble iniciativa de plasmar en letras fragmentos de la vida de nuestra madre en común ojalá que sirva para mantener vivo el recuerdo por muchas generaciones
‘»Gracias hermana»

Feliz y orgullosa de nuestra madre y tu relato, triste por no tener la dicha de compartir, alomejor, sus últimos años. Ésta pandemia no lo permite.
Gracias hermana por compartir tremendo legado, gracias por estar junto a Ercilia cuidando y disfrutando de ella. Dios las siga bendiciendo.

Maravilloso ¡¡ un hermoso relato lleno de amor, felicidades a la autora impregna en su relato vivencias del ayer y del hoy ¡¡

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *